Páginas

jueves, 25 de abril de 2013

tanto



tanto amigo de opinión a bocajarro
tanto experto en romance sin secuencia
tanto hablar de tragedia en los cafés
tanto ir de vuelta de la vida
tanto engaño de prórroga y segundos tiempos
tanto destripar el blablablá de las pasiones sospechadas
tanto remedio de ascensor para el aburrimiento
tanto gusto por hablar por hablar por hablar
tanto taparse la grieta con la del vecino
tanto charlatán, tanto juez, tanto poeta
tanto políticamente(in)correcto 
tanto tertuliano del sentimiento
tanto sabelotodo (tanto, tanto)
tanto así sí, así no
tanto desoírse el silencio
tanto onanista de la palabra
tanto tú y tanto yo, pero sobre todo
tanto yo y yo y yo y yo y yo y yo y
tanto, esa inexacta medida de la mediocridad.

Nos volvemos tontos con tales tantos.
Mucho.